¿Que tal llevas este frío invierno?

No se tu como lo llevarás, pero te cuento que por aquí nos ha visitado la nieve con bastante intensidad. La experiencia para mí ha sido de parada total.

Hoy te traigo una meditación con Tu llama Interior, un poquito de calor interno para ayudarte a vivir este invierno que está siendo bastante frió. Aunque si estás al otro lado del charco y te encuentras en verano, igualmente la puedes practicar.

Realízala si necesitas limpiar y cerrar ciclos conscientemente.

Conecta con tu calma interior.

 Puedes practicarla en cualquier momento. Independientemente de la estación en la que te encuentres, tú tienes tus propias estaciones internas que se repiten mes a mes, aunque ya no estés en tu fase fértil y ahora estés en menopausia

Sincroniza tu cuerpo, con la tierra y los ciclos naturales.

 

 

La intensa nevada me trajo una parada en seco del ritmo diario, que luego fue costosa de recuperar la “rutina”. Aunque reconozco que me estoy permitiendo mucha calma este invierno. Y esto para mi es todo un logro. Algunas amigas también me han contado que están sintiendo esta fuerza de la parada en sus cuerpos. ¿Y tu la estás sintiendo?

 

 

Mi gran hándicap siempre fue el ritmo acelerado, paraba cuando ya mi cuerpo estaba agotado. Me paraba la enfermedad.

Reflexionando en este aspecto, veo los frutos de todo el recorrido en mi trabajo personal alrededor de mi ser. A través de mi ciclo menstrual y la madre tierra como guía.

La calma interna de la que hoy te hago participe en esta meditación, Tu llama interior. Es un regalo para mí que quiero compartir contigo.

Es algo que me estoy disfrutando mucho, y mi cuerpo se alegra de ello.

 

Los ciclos de la madre tierra nos dan el camino a seguir

 

El invierno nos trae una parada extrema, sobre todo cuando aumenta el frió, nuestro cuerpo entra en modo “ahorro de batería” y nuestro ritmo se ralentiza. Aunque tú quieras llevar un ritmo rápido, no suele ser posible de forma natural, a no ser que eches mano de los estimulantes como el café. Lo mismito que los días de menstruación, sobre todo los primeros.

El invierno es aparentemente un tiempo de parada total en el que no ocurre nada bajo la tierra, pero muy al contrario de lo que parece la semilla está en el interior de esa tierra, en barbecho, alimentándose de ese calor interno y creciendo. Muy lentamente, pero está creciendo.

Sin esta fase de lentitud, sin esta fase interior de la semilla, la primavera no sería lo que es. No sería la explosión viva, loca de colores, de energía en expansión.

Pues como siempre te digo, no somos tan diferentes de la naturaleza, somos y formamos parte de ella, sus ciclos son nuestros ciclos y así se demuestra una estación tras otra. Un ciclo tras otro.

En la analogía de tu ciclo menstrual, fíjate bien que tu invierno es tu tiempo de menstruación, cuando empiezas a sangrar y lo único que tienes ganas en realidad es de estar quieta, en casa.  Muy tranquilita bajo las mantas. Calentita al igual que la semilla cuando está bajo la tierra. En barbecho.

Aparentemente en tu cuerpo no está sucediendo nada, sino que el ciclo se cierra y sueltas toda la sangre que se acumuló en tu útero. Pero en realidad esto no es así, pues dentro de tu cuerpo ya hay movimiento hormonal. Lento muy lento, pero lo hay.

Empieza a crecer la hormona folículo estimulante que va a ir a despertar a tus semillas, a tus folículos. Ella es la causante de la energía que va a hacer brotar la primavera en ti.

Este tiempo de tranquilidad, de reposo, tanto para la semilla cuando está bajo la tierra y como para ti cuando te tomas tu tiempo para cuidarte en tu menstruación. Es un tiempo de necesario reposo, en el que tu cuerpo, tu mente y emociones se reponen, se regeneran. Este tiempo tan necesario es el que te va a traer la explosión primaveral, en la que te sentirás fresca y activa como una florecilla.

 

Hoy te traigo una meditación con Tu llama Interior para ayudarte a vivir esta etapa, fase o ciclo con armonía. Para que consigas la misma calma interna que tiene la madre tierra.

 

Sincroniza tu cuerpo, con la tierra y los ciclos naturales.

 

Realízala siempre que necesites limpiar y cerrar ciclos conscientemente, con mucha paz y calma interior.

Puedes practicarla en cualquier momento. Independientemente de la estación en la que te encuentres, tú tienes tus propias estaciones internas que se repiten mes a mes, aunque ya no estés en tu fase fértil y ahora estés en menopausia

Escúchala en el Invierno de la tierra, en tu invierno interno, en tu tiempo de menstruación o peri-menopausia.

 

Haz clic en la imagen para escucharla

Un poco de Historia¡

Curiosamente a nivel ancestral, varias culturas celebran el crecimiento de la luz de día en esta época. La llama interna se expande hacia afuera y marca un momento importante.

 

La palabra “candelaria” proviene de “Festa Candelarum”, la fiesta de las candelas. En la época romana se hacía una celebración en homenaje al Dios Pan: toda la noche, los devotos de esta divinidad pagana, recorrían las calles de Roma agitando candelas.

En el cristianismo el ritual de la Candelaria marca un pasaje importante en el año. Corresponde, en los viejos ritos, a un momento donde la tierra se recuerda que la tierra sigue siendo fértil a pesar del reposo invernal de la naturaleza.

En la rueda celta la Candelaria corresponde a la festividad celta de Imbolc.

Imbolc significa “en el vientre”, es el momento en que la semilla se está en el útero de la Madre Tierra, comenzando a moverse para germinar.

Una época en la que la energía del invierno aún está muy presente en la tierra, pero la primavera se aproxima. Los paganos celebran este momento con hogueras y con la bendición de las herramientas como momento de honrar a la fertilidad. Se preparan para la primavera.

Mitológicamente, La Diosa se ha recuperado del nacimiento de su hijo, ha pasado su cuarentena después del parto del Dios en Yule, que corresponde al tiempo de Navidad cristiana.

 

Esta es una época de vibración interna e iniciación, momento en el que la Diosa renueva sus energías hacia la primavera.

 

Como ves no hay nada nuevo, la vida gira y gira, y la historia en esencia se repite. Unidos por los fenómenos y cambios de la tierra y sus ciclos la cultura ha ido celebrando sus festividades. Hoy en día puede que hayamos desconectado de religiones y sus cultos. Aun así, nos sigue siendo muy beneficioso ser conscientes que todo es cíclico y como tal impermanente. Los cambios nos asustan.

Pero no hay nada más cierto que somos puro cambio. Sino sólo tienes que mirarte a la luz de tu ciclo menstrual y de lo que te traen tus hormonas. Puro cambio a diario. Al momento. Dejas de ser la que eras y  de sentir lo que sentias.

Somos seres cíclicos, divinos e impermanentes

 

Un fuerte abrazo de Luna Llena

 

 

 

 

 

 

 

 

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