DONCELLA

Comienza la Mujer Nueva 

“Todos los meses pasarás por una etapa de renacimiento: después de cada menstruación serás como una virgen otra vez “

Luna roja. Miranda Gray

Etapa del ciclo menstrual: Pre-ovulatoria.

Fase lunar: Luna Creciente, la luz crece. Esta asociada con el arquetipo de la virgen, la que esta receptiva a cualquier experiencia nueva, con énfasis y alegría. Aquí empiezan a manifestarse las energías que hemos recibido en la etapa anterior la Anciana Sabia o Bruja. Es un tiempo de acción física y social, para ponernos en movimiento.
Ahora la energía es radiante, mundana, y extrovertida. La semilla que plantamos ha brotado..

Estación: Primavera.

Color: blanco

Representa: la renovación, el aspecto enérgico y dinámico: la luz y claridad de la luna creciente.

Arquetipo: la Virgen, la que está receptiva a cualquier experiencia nueva, con alegría.

Símbolos: doncella/niña, cazadora. Animales: liebre, león, unicornio.

Energías: radiante, dinámica.

Valores: Coraje, entusiasmo, concentración, alegría.

 

Energías llenas de diversión y entusiasmo de la mujer dinámica y radiante, confiada, firme, ambiciosa,

sociable y capaz de afrontar los desafíos de la vida mundana

Mujer centrada en si misma y con gran poder de concentración con el que puede prosperar en el trabajo

Momento idóneo para encarar nuevos proyectos

En los ovarios hay unas células denominadas folículos que contienen los óvulos, maduros e inmaduros. Durante la fase preovulatoria, un folículo madura y produce estrógeno, una hormona que estimula las mamas y la pared uterina que contendrá el ovulo para fecundar.

Durante esta etapa, la mujer no es fértil y acaba de salir de la fase de la menstruación renovada y con ganas de vivir. Si durante la menstruación una ha hecho limpieza física y emocional, esta fase es vivida como un renacimiento, donde hay fuerza y entusiasmo para llevar a término proyectos e ilusiones.

Durante esta etapa, la mujer tiene confianza en sí misma, es sociable, tiene una gran poder de concentración y análisis. Es un momento idóneo para emprender nuevos proyectos y vivir el mundo al máximo. Es una etapa dinámica, de acción. Se podría decir que es la fase masculina (yang) dentro del ciclo femenino.

Pero existe el peligro de quedarse estancada en esta fase y no pasar a la siguiente. Las mujeres que se estancan en la fase de la virgen acostumbran a ser excesivamente independientes, pueden estar demasiados volcadas a su profesión descuidando los otros aspectos de su vida, tener una ambición desmesurada, les puede ser difícil entregarse a cualquier relación, pueden ser incapaces de cuidar de los demás, tener miedo a la maternidad, etc….

Buen momento para la acción y encarar nuevos desafíos. Durante esta etapa la mujer no es fértil y acaba de salir de la menstruación renovada y con ganas de vivir. Si durante el sangrado ha hecho limpieza física y emocional, esta fase es como un renacimiento.  La semilla que plantamos en la etapa de la Bruja ha brotado y surge la mujer extrovertida, confiada, firme, ambiciosa, sociable y capaz de afrontar retos.  Esta mujer centrada en sí misma y con gran poder de análisis puede prosperar en cualquier tarea que se proponga pues tiene fuerza y entusiasmo para llevar a término proyectos e ilusiones.

Cuidado con enfadarte si los demás no te siguen el ritmo, el exceso de pensamientos y de llevar demasiadas cosas en tu cabeza, comenzar algo de forma impulsiva y prematura debido al exceso de entusiasmo, creer que llevas razón en todo, frustrarte, debido a la falta de entrar en acción.

No es buen momento de brindar apoyo a nivel emocional, de estar inactiva, de trabajar al ritmo de otras personas, de crear a partir de ideas abstractas.

Y nos encaminamos hacia la Fase Madre.

 

by Mila Torró con referencias del libro Luna Roja y Momentos Óptimos de Miranda Gray

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