Cómo sanar la herida entre mujeres

 

Mucho se ha hablado y se habla del patriarcado, de la herida de la mujer con lo masculino, pero ¿dónde dejamos la herida entre mujeres, madres, hermanas, amigas, compañeras….? y lo mejor de todo, ¿Cómo sanar la herida entre mujeres?

Para ello hoy te traigo una técnica psicomágica para eliminar el resentimiento, el dolor y así poderte liberar de aquello que quizás no te deje avanzar en otras relaciones.

 

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Quizás sea un coletazo de la cultura patriarcal, de la separación entre mujeres, competir para ser la mejor, guardar recelosamente para que no te lo quiten, tal vez lo sea¡¡

Aunque lo único es que poco importa si es de aquella o esta época. Lo importante es coger el aquí y el ahora y sanarse, quitarse de encima aquello que no te deja vivir, que vuelve una y otra vez.

Cuando algo te duele, te vuelve a doler y persiste en el tiempo, hay que atreverse a ir a por ello para sanarlo. La herida de una amiga que te hizo daño, a veces duele incluso por años. Sientes que la ruptura o el distanciamiento no lograron curar y sigue doliendo con sensaciones muy vividas, sientes que diste mucho y nuca recuperaste aquello que le diste.

Ella sabía mucho de ti y de tu vida y quizás ella nunca te abrió tanto su corazón. Te sentiste juzgada y no acompañada en algún momento por no ser como ella quería. Como ella sentía o pensaba.

Los sentimientos, la vida, y un sinfín de desesperanza os distancio. Y sientes que a pesar de esa distancia el frio invierno no logró helar esas heridas.

Quizás son muchas cosas, estas y muchas más. Yo no lo sé, mi consciencia no llega ahí, aunque lo que si te puedo decir con certeza es que a medida que te liberes de todas estas cargas empezarás a ver a las mujeres bonitas en todas sus facetas. Esta belleza nace desde dentro, una belleza que va más allá de nuestras empleos, cuerpos físicos, tamaños, ropa, pelo, etc.

Ahora mismo muchas de nosotras vamos buscando la conexión con nosotras mismas y esa vuelta hacia lo femenino no puede llegar de otro modo que viéndonos en los espejos de nuestras madres, hermanas, compañeras y amigas.

 

No hay otra forma de aprender a Ser Mujer sino es siguiendo un patrón femenino

 

Viéndote reflejada en las otras, aprender de los dones y aptitudes, de sus logros, saber desde el corazón que si ella es capaz yo también lo soy. Aprender de nuestras derrotas, de las llagas abiertas y de las que ya se cerraron.

 De todo lo que otras ya han caminado, pues al fin y al cabo el camino es el mismo para todas.

Un lugar muy mágico para sanar entre nosotras son los Círculos y Talleres de Mujeres, si nunca estuviste en uno te animo a que busques en tu zona, y asistas regularmente.

Al principio puede que sientas rechazo a estar ahí, pero forma parte del proceso. Aparece nuestra loquita de la casa y se harta a juzgar, a predecir…. Insiste¡¡ no permitas que ella te domine. Es una vía muy recomendable para sanar está herida y tejer entre mujeres, en hermandad. Estas y otras muchas cosas puedes aprender.

 

 Cuando tengas la experiencia de caminar y superar entre mujeres es algo que nunca jamás olvidarás.

 

La primera rotura con lo femenino la sufrimos con nuestra propia madre y de ahí la vamos trasladando a todas las mujeres que aparecen en nuestra vida.

La falsedad entre nosotras, aparentar lo que no es…. Nos hace mucho más daño del que imaginamos. A veces es inevitable. La vida te separa de personas, ciclos que se cierran y se terminan.

Si eres consciente de ello y puedes dejar el rencor atrás.  Con amor te sueltas y sigues caminando, deseándole a la otra persona lo mejor. Pero hay otras ocasiones en las que la ira y el rencor no dejan paso al desapego y pasa mucho tiempo y la espina sigue ahí lacerada, supurando…

 

Las emociones a veces son difíciles de reconocer y aceptar.

 

  • Nuestras emociones negativas muchas veces las negamos u ocultamos. Porque creemos que es así, y no queremos sufrir. Es lo que aprendimos, no vamos a sufrir.
  • No queremos sufrir, pero para eliminarlo, tenemos que recordar lo que sucedió y puede ser doloroso.
  • Pensamos que tener resentimiento es malo y que, por lo tanto, si una persona está resentida, “está mal”. Así que me lo oculto y aparento que estoy bien.
  • A veces es difícil aceptar, que algo que sucedió hace mucho tiempo nos sigue afectando. Significaría que somos débiles, incapaces o vulnerables. Aunque la realidad es que si no lo aceptamos y eliminamos, seguirá empañando nuestra vida.
  • En la herida entre mujeres aparece mucho resentimiento. Este se sustenta de una o varias situaciones en las que me sentí tratada de manera injusta, lastimada, humillada, etc., con la sensación de no haber sido capaz de defenderme y expresar mi enfado en aquel momento.
  • El resentimiento me hace revivir, una y otra vez, la rabia y el dolor de aquel momento. Mientras lo mantengo ahí no me deja disfrutar plenamente de la vida, ni de otras amistades verdaderas.

 

Es importante liberar para sanar estos lazos y heridas a nivel emocional y energético. Que luego verás relejado en tu físico, con menos estrés, con un cuerpo más relajado y en paz contigo misma.

Hoy te traigo una técnica psicomágica para eliminar el resentimiento, el dolor y así poderte liberar de aquello que quizás no te deje avanzar en otras relaciones.

Es una carta de liberación, que redactarás de tu puño y letra. Estaría ideal que buscaras un espacio para ti, donde nadie te moleste y así poderte concentrar en cuerpo y alma a este preciso momento. Aunque también sugiero que te sientas, pues a veces urge más la necesidad que el momento ideal. Cualquier sitio o momento pueden ser perfectos.

 

 

 

 Carta de liberación.

Yo… (Escribe tu nombre y apellidos), aquí y ahora, de mi puño y letra, escribo esta carta con la intención de rescindir, anular, soltar, cualquier lazo de amistad que hoy se ha convertido en un lazo insano para mí.

Hoy me libero, de cualquier relación afectiva que yo pudiera haber hecho, iniciado, provocado, mantenido, forzado, procurado, consciente o inconscientemente con esa persona, y que ahora siento liberarla de mí y mi vida.

Estoy plenamente consciente de que en su momento, yo no fui capaz de percibir, reconocer o aceptar que yo o esa persona tuvimos un comportamiento y/o  características que me resultarían tóxicas.

Reconozco, desde el fondo de mi corazón, que yo elegí  esta experiencia, que deposité en esa persona todas mis expectativas y sueños, olvidándome de mí.

Como portadora de luz y ser divino que soy del universo, rompo ese contrato o lazo para liberarme y liberar de cargas a (Escribe aquí el nombre de la persona)
Con la ayuda del Universo, hoy suelto mi apego por (Escribe aquí el nombre). Declaro finalizados los lazos energéticos que nos unen, y todas las consecuencias negativas que pudieran suceder a lo largo del tiempo y el espacio.

Con la ayuda de la energía, el amor y mi presencia. Le pido al fuerza y coherencia al Universo. Yo bendigo a (Escribe aquí el nombre), la libero y la perdono por las faltas que yo sentí hacia mi persona. Yo me bendigo, me libero y me perdono de las faltas que yo hice hacia tu persona.

Te libero y me libero, de cualquier daño emocional que nos hayamos hecho y que pudiera implicar consecuencias para nuestra vida, salud emocional, salud física y felicidad.

Hoy suelto y entrego al universo, todas las mentiras, engaños, abandonos, desconfianzas, celos, envidias, maltratos, violencia, faltas de respeto, gritos, ofensas, y abusos que pudiera yo haber permitido o soportado.

Ahora, le escribes a la persona todo aquello que te quema por dentro, deja que salga todo, aunque salga con insultos. No te reprimas nada, este espacio es solo para ti, para que salga todo tu resentimiento.

Por ejemplo:

– Ana, te libero y me libero de aquella vez que me sentí rebajada por……

– Ana, te libero y me libero de la forma en que me sentía manipulada para………

y así hasta que tu consideres.

Con amor entrego todos mis errores, creencias, costumbres, hábitos y comportamientos que me llevaron a la experiencia de tener una relación así. Hoy corto, todo lazo insano con esta persona, la suelto y la dejo ir, para su más alto bien, para mi más alto bien.

Hoy comienzo una nueva etapa de amor por mí, porque merezco una amistad completa y sincera, con amor. Porque yo merezco las mejores amistades con mucho amor. Me libero de todo el maltrato emocional que yo no merezco. Para mi bien y el de todos los involucrados. Agradezco al Universo, a la energía por ayudarme en esta liberación. Ahora sé que soy libre y quedo libre para siempre.

Así es¡¡ Hecho está¡¡

Gracias, Gracias, Gracias!¡

Firmado (con tu firma personal)

 

 

 

Cuando termines con la carta, léela en voz alta, lanzando el mensaje al universo para que él lo lleve donde sea necesario. si el momento te lo permite y así lo sientes, puedes quemar esta carta, recogiendo las cenizas. Que luego cuando ya estén frías y no haya ningún peligro vas a liberarlas en el exterior, a ser posible en el campo o en un parque. Suéltalas al viento o encima de la tierra y permite que el aire se las lleve.

 

Olvídate del tema y disponte a vivir tranquila. La magia y los cambios llegarán en el momento que menos te lo esperes.

 

A veces con una sola carta no nos quedamos completamente a gusto, pues pueden seguir apareciendo sentimientos que estaban soterrados debajo de los que soltamos. Así que, puedes repetir la carta tantas veces como quieras, en diferentes días, y siempre que sientas la necesidad de “soltar algo”, y así sucesivamente hasta que ya no te quede nada que decir al respecto…

Si lo deseas, puedes escribirla en una fecha señalada para ti (cumpleaños, el día que os conocisteis, la fecha de algún viaje o experiencia juntas o alguna fecha concreta que te resuene…), esto es sólo una sugerencia, puedes escribirla en cualquier momento que tu sientas que es el adecuado.

 

Dedicado, con amor, por la unidad y la hermandad entre mujeres, a todo lo femenino en esta tierra,

mila-torro

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¡Felicidades ya estás dentro!